domingo, 17 de septiembre de 2017

Ruidosos manifestantes marcharon el sábado por dos centros comerciales en una zona lujosa de los suburbios de St. Louis para protestar por la exoneración de un ex policía blanco en el tiroteo fatal de un hombre negro, al retomar las acciones tras una noche de protestas en su mayoría pacíficas en las que hubo algunos actos de vandalismo y violencia.

Algunos cientos de personas marcharon por West County Center en Des Peres, una comunidad exclusiva al oeste de San Luis, coreando ruidosas consignas como "la vida de los negros importa" y "es nuestro deber luchar por nuestra libertad" para condenar el veredicto de un juez el viernes que exoneró a Jason Stockley, ex policía de St. Louis de 36 años de edad, de un cargo de homicidio premeditado por matar a tiros a Anthony Lamar Smith, de 18 años, en 2011.

Poco tiempo después del fallo, la gente empezó a protestar en el centro comercial Chesterfield y en un festival de comida regional. No se reportaron arrestos en ninguna de las manifestaciones.

Cuando caía la noche, cientos de manifestantes se congregaron en Delmar Loop de University City, suburbio de St. Louis famoso por las salas de conciertos, restaurantes, tiendas, bares y el famoso Blueberry Hill, donde la leyenda del rock Chuck Berry se presentó durante muchos años.

Las protestas se llevaron a cabo luego de estridentes marchas el viernes por el centro de St. Louis y en el elegante sector Central West End durante la noche. Los manifestantes deseaban que la región completa, y no sólo las áreas predominantemente negras de St. Louis, se inconformen con el veredicto y sientan su impacto.

"No creo que el racismo vaya a cambiar en Estados Unidos hasta que la gente se sienta incómoda", señaló Kayla Reed, integrante del grupo St. Louis Action Council (Consejo de Acción de San Luis), y una organizadora de la protesta.

Susanna Prins, una mujer blanca de 27 años oriunda de University City, portaba un cartel que decía "el silencio blanco es violencia".

"No decir ni hacer nada te convierte en cómplice del maltrato brutal a nuestros amigos y vecinos", sostuvo Prins.

La muerte de Smith es sólo uno de varios casos notorios en Estados Unidos en años recientes en los que un policía blanco balea de muerte a un sospechoso negro, entre ellos el fallecimiento del joven desarmado Michael Brown en 2014 en la cercana Ferguson que desató meses de protestas, en ocasiones violentas.

Fiscales federales indicaron el sábado que no abrirán una nueva investigación por una presunta violación a los derechos civiles en el caso. La dirección de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Raza Negra (NAACP, por sus siglas en inglés) en ST. Louis ha exigido una pesquisa federal.

Lauren Ehrsam, vocera del Departamento de Justicia, dijo que éste concluyó en septiembre de 2016 que la evidencia no respaldó entablar un juicio bajo los estatutos penales de los derechos civiles, pero no lo anunció públicamente hasta ahora a fin de no impactar el caso penal estatal.

La policía se preparaba para una segunda noche de protestas después que las manifestaciones del viernes derivaron en varios enfrentamientos -incluidas piedras arrojadas contra un vehículo de la policía y objetos lanzados a agentes antimotines- y culminaron cuando los manifestantes quebraron una ventana y arrojaron pintura roja a la casa de la alcaldesa Lyda Krewson. La policía luego usó gas lacrimógeno para despejar el área.

Reed señaló que los manifestantes fueron al hogar de Krewson, porque pese al apoyo de la alcaldesa a través de las redes sociales, ella no estaba en las calles con la gente.

Cerca de tres decenas de personas fueron arrestadas el viernes, indicó la policía, en su mayoría por negarse a dispersarse, resistirse al arresto o interferir con las medidas de los agentes.

La policía agregó que 11 oficiales resultaron heridos el viernes, y que entre las lesiones hubo una fractura de mandíbula y una dislocación de hombro. Cinco agentes fueron trasladados a hospitales.

La policía informó también que 10 negocios sufrieron daños, en su mayoría con ventanas quebradas.

El representante demócrata por St. Louis, Michael Butler, dijo que la policía fue agresiva y encaró a los manifestantes, que en su mayoría no se mostraban violentos. Tanto él como Reed declararon que la violencia de unos cuantos fue injustamente utilizada para describir las protestas en general.

El caso se ventiló a no gran distancia de Ferguson, donde Brown fue muerto a tiros por un agente blanco en 2014. El agente nunca fue encausado y al final presentó su renuncia.
Fuente:AP

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