domingo, 23 de octubre de 2016

Socialistas españoles divididos se abren a un Gobierno de Rajoy

Los miembros de la comisión gestora interina del PSOE participan de una reunión en Madrid
Los miembros de la comisión gestora interina del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) Ascensión Godoy (a la izquierda), el presidente Javier Fernández y Mario Jiménez.
Madrid.- El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) decidió el domingo facilitar la investidura del conservador Mariano Rajoy como presidente del Gobierno la próxima semana, lo que permitirá poner fin a diez meses de parálisis política en España.

En un comité federal que evidenció la fractura abierta en el partido por este tema, la votación se saldó con 139 votos a favor de la abstención y 96 en contra de modificar el "no es no" a Rajoy que impedía un segundo mandato del Partido Popular (PP).

"Nos presentamos a unas elecciones para ganarlas. No ha sido así y para ser oposición es necesario que haya gobierno", dijo Javier Fernández, presidente de la comisión gestora que quedó al frente del PSOE tras la dimisión del secretario general Pedro Sánchez y su directiva a principios de mes.

Fernández dijo que entregar el poder a su tradicional enemigo político no era para los socialistas algo "vergonzante", puesto que respondía a la excepcional situación de ingobernabilidad que vive el país desde hace casi un año.

Tras un cónclave "franco, duro, pero respetuoso" con más de 50 intervenciones, la mayoría de los miembros del comité consideraron la abstención un "mal menor" frente a una posible debacle en una eventual nueva cita con las urnas en diciembre.

El esperado cambio en la posición del PSOE pondrá fin a la administración interina tras dos elecciones generales -ganadas por el Partido Popular pero sin mayoría absoluta- y dos investiduras fallidas, de Sánchez en marzo y Rajoy en septiembre.

Una vez aprobada una decisión que ha irritado a su militancia, los 84 diputados del Grupo Parlamentario Socialista deberían seguir la disciplina de voto y abstenerse en la segunda votación de la sesión de investidura que tendrá lugar previsiblemente el próximo sábado, apenas dos días antes de cumplirse el plazo para convocar nuevos comicios.

Una hipoteca política
No está claro, sin embargo, que todos vayan a acatar la decisión en el Congreso, puesto que varios diputados, encabezados por los siete socialistas catalanes, han afirmado que seguirán defendiendo el "no" a Rajoy, lo que evidenciaría aún más la fractura socialista.

"Abstenernos hipotecaría nuestra posición política (..) No queremos aparecer a su lado ni siquiera absteniéndonos", dijo el líder socialista catalán, Miquel Iceta, en la sede socialista, ante medio centenar de personas que defendieron con gritos y pancartas el "no es no" a Rajoy.

La histórica abstención ante el candidato del partido con el que el PSOE se ha alternado en el poder los últimos 40 años dejaría al PP con un Gobierno en minoría abocado al diálogo y con dificultades para acabar la legislatura.

"Hoy se constata el fin del turnismo como sistema de partidos; nace una Gran Coalición que nos tendrá enfrente como alternativa", dijo en Twitter el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias.

Pese a dejar gobernar al PP, la dirección del PSOE asegura que seguirá siendo el principal partido de la oposición y que en ningún caso secundará unos presupuestos con recortes por al menos 5.000 millones de euros, lo que podría poner en peligro la gobernabilidad.

Una vez quede aclarada la posición del PSOE, el rey Felipe VI recibirá lunes y martes a los representantes de los partidos para proponer un candidato a la presidencia, casi en el límite del plazo para formar gobierno antes de final de mes.
Fuente:Reuters

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